¿Porqué celebramos comiendo?

Publicado en: Manjar (Diciembre 2017)

5


“El placer de los banquetes debe medirse no por la abundancia de los manjares, sino por la reunión de los amigos y por su conversación”

Marco Tulio Cicerón


 

Créeme cuando te digo que al sentarnos a comer, al elegir un determinado plato o poner la mesa de una manera especial, estamos traspasando la necesidad de nutrirnos. La complejidad del acto alimentario comprende aspectos ligados a la sociología, la etnografía, la antropología, los rituales, el simbolismo o psicología.

3Desde siempre, las comilonas y banquetes han formado parte inseparable de la existencia del hombre y cualquier acontecimiento importante ha estado ligado a un buen festín. Desde los sucesos trascendentes como el nacimiento (el bautizo cristiano, el aqiqah musulmán, namkaran hindú) o la muerte (funerales y responsos cristianos, el dziadyeslavo o el mitzvahjudío) hasta otros más sociales.

El paso de la juventud a la edad adulta (puestas de largo, celebración de los quince u otras festividades más exóticas como las de los Hamer en Etiopía o los Okrika en Nigeria), la reproducción y el compromiso de pareja (bodas, enlaces y casamientos) y la ciclicidad del tiempo (cumpleaños, aniversarios de bodas, thanksgiving, navidad o ramadán) se ensalzan siempre con banquetes.

7También los triunfos militares (saturnales romanas), las coronaciones de reyes o los acuerdos políticos son impensables sin un buen ágape. Y es que no hay mejor oportunidad para mostrar poder, educación, refinamiento o posición social que un banquete. Con los convites se muestra generosidad y riqueza, se halaga o impresiona a alguien, se reafirman ideas y creencias similares, se crean poderosos vínculos.

 

La importancia de los banquetes

6Los seres humanos somos la única especie que piensa y habla acerca de sus alimentos, también los únicos que hacemos normas y reglas con respecto a lo que comemos, como lo preparamos y consumimos, además de elegir con quien o quienes y donde degustar la comida. Asimismo, organizamos nuestras ingestas mediante acontecimientos alimentarios, más o menos, socializados y estructurados.

En esos banquetes se ponen en manifiesto los ritos de comensalidad*, cuya función primordial es expresarse individualmente y estrechar las relaciones de los miembros de un grupo.

4Es una forma de comunicación basada en un complejo sistema de signos, un cuerpo de imágenes, un protocolo de usos, de situaciones y de comportamientos propios. Así, el comer trasciende su nivel nutritivo para desplegar también facetas rituales, simbólicas y sociales. Se asocia con la afirmación de la personalidad individual que, mediante determinadas formas y preferencias alimentarias, se identifican con grupos sociales concretos y sus identidades.

 

Comiendo nos integramos como individuos

8La forma en que comemos y nos comportamos en la mesa –como cualquier ritual de interacción- cubre toda una serie de costumbres, creencias, normas y usos eficazmente establecidos para volvernos accesibles, para comunicarnos. A partir de los sofisticados códigos de educación, los preceptos o las reglas de comportamiento se instaura un respeto entre los individuos; respeto prestado y reconocido de forma que facilite el contacto y las respectivas situaciones. Además los numerosos contextos y prácticas reiterativas cumplen el objetivo de asegurar y facilitar los lazos de cohesión y la solidaridad del grupo.

 


“Lo importante no es lo que se come, sino cómo se come”

Epicteto


Comiendo nos reforzamos como grupo

La mayoría de los ritos, como los de comensalidad* ayudan a la cohesión del grupo, al estrechamiento de los vínculos y alianzas afectivas, refuerzan los lazos familiares y reivindican una identidad colectiva.

2La elección de los diferentes alimentos, sabores, colores, olores y texturas, y su recreación cotidiana y constante, permite al grupo construir un universo propio creando una identidad particular repleta de significados.

Como dice Michel Maffesoli la comida en común constituye un medio universal para expresar sociabilidad e igualdad. El hecho de comer se viste de connotaciones sociales y ceremoniales, ya que la mesa es por excelencia el lugar de convivencia, y la comida una técnica simbólica, una metáfora de la sociabilidad intimista que establece esta comunión en los momentos festivos.

Así la comida y el acto de comer se convierte en uno de los referentes más evidentes para introyectar y transferir sentido respecto a la identidad de un grupo en función de lo que come.

 

Comemos símbolos

9No se puede discutir la importancia de los alimentos como vehículo de nutrientes y energía, sin embargo, los alimentos despliegan un arsenal de símbolos con diversas significaciones. Un proceso o forma de comer que va asociada en ocasiones a lo sagrado, a la forma de prepararlo o a ese pensamiento mágico que supone que ingiriendo tal o cual alimento nos proporcionará buena o mala fortuna. Pero lo que determina el rito es su conexión a un suceso, un momento, una fecha, una determinada celebración. Los turrones, el champagne, un bizcocho, un pavo o un simple arroz con frutos secos representa simbólicamente el fin de un ciclo y el inicio de otro. Es por eso que no debe extrañar que nuestro calendario esté repleto de tradiciones, muchas de ellas ligadas a la comida.

Porque el comer en conjunto no es solo disfrutar de alimentos y bebidas preparadas con esmero, contiene todo un complicado entramado repleto de significados.

 

 

El primer banquete de la historia

00Cuesta creerlo, pero el festín más antiguo del que se tienen pruebas se remonta a 12 mil años atrás. Así lo demuestran los 60 caparazones de tortuga y restos de animales hallados en una cueva de Galilea (Israel). Sopa y una barbeque podría haber sido el menú; una celebración para conmemorar el entierro de algún muerto, que por aquellas épocas era motivo de máxima festividad. En ese período prehistórico estas fiestas servían para integrar a los miembros del clan y fortalecer el sentido de comunidad, igual que ahora.

 

 

* Comensalidad: Quienes comen en la misma mesa. Los que toman el pan en común, se convierten en compañeros (del latín cum panem), promoviendo la refección, el esfuerzo de sus vínculos sociales o fundando comunidad.

 

 

TAMBIEN TE INTERESARÁ:

¿Cómo se forma una Tradición Gastronómica?

La sensualidad de comer con las manos

¿Caminamos hacia el crudivorismo?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s