Ensaladas con frutas, el frescor del verano

 Publicado en: Shine Magazine (julio 2013)

verano¿Puede un solo plato aportarnos lo necesario para estar bien nutridos? ¿Se puede realizar en cinco minutos? ¿Puede costarnos poco dinerito? Si has respondido que si a las tres preguntas en tu mente no puede estar dibujándose otra imagen que la de una fragante ensalada.

Y es que las ensaladas son un plato mágico y versátil. Su base de hojas verdes es un ingrediente noble –como la pasta o el arroz- que lo acepta todo. Puede permanecer discreta como un leve acompañamiento o puede tomar el brillo de una estrella de cine, todo dependerá de lo que le agreguemos.  En cualquier caso son sanas, ligeras, nutritivas y preparan el estómago para comidas más pesadas. Son tales sus beneficios que durante mucho tiempo se consideraron más como un remedio que como una parte del menú. En la antigua Roma conocían perfectamente las propiedades beneficiosas de la lechuga, era una panacea para curarlo todo. Sus innumerables vitaminas y minerales, sus facultades como sedante y su alto contenido en fibra le dieron la fama de ingrediente milagroso. No es de extrañar que los medicus romanos estuvieran bien surtidos de ellas e implantaran su consumo al principio de los banquetes, para preparar el estómago, y al final, para facilitar la digestión. Así los orondos patricios aumentaron el gozo en sus bacanales y pudieron comer todavía más y mejor.

Desde esas antiguas épocas las ensaladas han traspasado tiempos y fronteras, incluso algunas han logrado ir más allá adquiriendo un nombre propio. Quien no conoce la ensalada Waldorf nacida en las cocinas de famosos hotel neoyorquino o la César fruto de un concurso culinario, el Tabuleh libanés, la ensalada Rusa o la celebérrima Caprese. Todas ellas símbolo de la universalidad de este plato y merecedoras de escribirse en mayúsculas.

Anímate a prepararte una buena ensalada, juega con los sabores y las texturas. Atrévete a añadirle unos frutos secos, algún trozo de jamón cortado a dados, unas láminas de queso curado, pepinillo encurtido o un puñado de lentejas cocidas y tu ensalada adquirirá otra dimensión. No olvides que –como dice el refrán- parte de su secreto está en el aliño: “el manirroto que vierta el aceite, el  avaro el vinagre, el juez la sal y el loco que lo mezcle todo”.

Este verano mi propuesta es que invadas tus ensaladas de frutas; una dosis extra de vitaminas, texturas y sabor en tres propuestas tan diferentes como atractivas.

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2 pensamientos en “Ensaladas con frutas, el frescor del verano

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