Napoleón, la Gianduja y la Nutella

Publicado en: RevistaES del Periódico Hoy (6 julio 2013)

gianduja_truffleDe todas las leyes, decretos y prohibiciones emitidas por Napoleón a lo largo de su laureada carrera hay una por la que los pasteleros, cocinillas y amantes del chocolate debemos estar muy agradecidos. Si le apasiona la Nutella -o los Ferrero Rocher– no pare de alabar el día en que el Sr. Bonaparte cerró las fronteras a productos procedentes de Inglaterra.

Corría el año 1806 y el emperador galo –tas su victoria en Austerlitz- veía como la vieja Europa era cada vez más suya. Tan solo dos sombras se cernían sobre sus delirios de grandeza: la helada Rusia y su vecino del norte, Inglaterra.

Como no hay nada peor que un vecino molesto, y la armada inglesa no era plato de su gusto, decidió empezar su enfrentamiento por un bloqueo económico, prohibiendo la importación de cualquier producto de manufactura inglesa.

El resultado no pudo ser más nefasto para los afamados pasteleros del norte de Italia. Estando el comercio de cacao en manos de la flota británica era poco menos que imposible consegir chocolate para sus bizcochos y pasteles. A la desesperada, los reposteros turineses idearon mezclar avellanas, un fruto seco local, con la pasta de chocolate, para conseguir un producto final más asequible.

Unos años más tarde el maestro chocolatero Michele Prochet recuperó esta mezcla, perfeccionando la receta. Tostó y trituró las avellanas, depuró las proporciones hasta conseguir una crema untuosa y envolvente. El resultado lo bautizó con el nombre de un personaje del carnaval piamontés “Gianduja”. Esta suave pasta transcendería a nivel mundial, convirtiéndose en la esencia de la bombonería. Su importancia es tal que ha pasado a denominarse así a toda mezcla de frutos secos con chocolate.

Piense en cualquier chocolatina del mundo y verá como su interior es de gianduja; desde los Toblerone que compra en los duty free al más refinado bocado de Fauchon, todos tienen su base en esta deliciosa crema que no hubiera visto la luz sin el famoso decreto Napoleónico.

Hoy les invito a sacar su lado más dulce en una receta donde la gianduja es auténtica protagonista. Un crumble de guineo y Nutella muy sencillo de preparar, de rápida cocción y resultados fantásticos.

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2 pensamientos en “Napoleón, la Gianduja y la Nutella

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